Cómo hacer pan con tomate y jamón en casa

Publicado por: Tamara Martín En: Jamón En: Thursday, January 3, 2019 Comentario: 0 Hit: 89

Todo el mundo ha oído hablar del pan con tomate y jamón, conocido coloquialmente como ‘pan tumaca’. Esta expresión viene en realidad del nombre de esta receta en catalán, ‘pa amb tomàquet’, lugar de procedencia de uno de los manjares de la gastronomía española. Aunque la receta parece tan simple como agregar a una rebanada de pan un poco de tomate y lonchas de jamón al gusto, lo cierto es que hay mucho más detrás para poder disfrutar por completo de esta experiencia de sabores. 

 

Pasos para preparar el mejor pan con tomate y jamón 

Lo primero que debes conocer para preparar esta receta es los ingredientes que la conforman. Y asegurarte de que todos son de la mayor calidad. Hazte con un pan de hogaza de tamaño medio o grande, del que sacar rebanadas generosas y repletas de miga. Tampoco puede faltar el tomate maduro como uno de los ingredientes clave de la receta. Un poco de sal y aceite de oliva virgen extra finalizan la primera parte del repertorio, aunque hay personas que de forma opcional agregan un poco de ajo picado. No olvides que la segunda parte del repertorio estará compuesta por el jamón, a ser posible un jamón ibérico de exquisito sabor y calidad.  

Cómo colocar los ingredientes del pa amb tomàquet 

  • Para empezar a darle forma al plato de pan con tomate y jamón, tendrás que cortar rebanadas de unos dos centímetros de grosor, que pueden tomarse al natural o tostadas. La decisión sobre tostar las rebanadas es personal, al igual que hacerlo mucho o poco.  
  • El primer ingrediente que se agrega al pan es el ajo, en caso de que quieras darle ese gusto a tu plato. Puedes frotarlo en el pan o poner un poquito picado por toda la rebanada. La cantidad y la forma de ponerlo es también una decisión personal, incluso si prefieres prescindir de este ingrediente.  
  • Después llega el turno del tomate. La idea es que el tomate esté lo bastante maduro como para poder extraer todo su jugo frotándolo contra la rebanada. Y frotarlo bien por toda su superficie, incluso provocando que algunas partes de pulpa queden sobre el pan.  
  • Una vez puesto el tomate al gusto, solo resta añadir una pizca de sal al gusto, y, por supuesto, regar con aceite de oliva virgen extra la rebanada. No importa que sea un poco más abundante de la cuenta, el aceite es un producto delicioso y muy saludable.  

En este momento, el pan con tomate está en su punto. Toma las lonchas de jamón ibérico que quieras y colócalas sobre la rebana para obtener un plato digno de los dioses. Desde el primer bocado hasta el último tendrás una sinfonía de sabores en tu paladar que no podrás dejar de comer. ¿A alguien no le gusta el pan con tomate y jamón? 

 

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